¿Qué es la Ley dominical y cuándo ocurrirá?

El decreto dominical será un acontecimiento futuro, pero como todo en la historia, Dios ya nos ha prevenido para estar preparados cuando ocurra. La Biblia nos advierte que: “Porque no hará nada Jehová el Señor, sin que revele su secreto a sus siervos los profetas.” (Amós 3: 7).

En este artículo contestaremos las siguientes preguntas: 

  • – ¿Qué es el decreto dominical?
  • – Cuando ocurrirá
  • – Qué relación tiene con la marca de la bestia
  • – Cómo escapar de este decreto

Las respuestas a todas estas preguntas las buscaremos en la palabra de Dios y en el Espíritu de Profecía, y usted podrá constatar en la historia y en los propios acontecimientos actuales la inminencia de ese acontecimiento que marcará el mundo para siempre.

¿QUÉ ES EL DECRETO DOMINICAL?

La Biblia presenta el sábado como día sagrado desde la creación, pero existe una gran controversia en el mundo protestante actual sobre la validez de ese mandamiento, y la gran mayoría de los evangélicos reemplazó el reposo del sábado por el domingo bajo el argumento de la resurrección de Cristo, heredado de la iglesia católica, y ésta afirma que la tradición es el fundamento del cambio.

Por lo tanto, este cambio no tiene apoyo en las escrituras, como el mismo Cristo afirmó:

“No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir.” (Mt 5:17)

El apóstol Juan es aún más enfático:

“El que dice: Yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y la verdad no está en él;” (1 Juan 2: 4)

La Biblia también afirma que el diablo es padre de la mentira (Jn 8:44), por lo que es del diablo la idea de que el mandamiento de Dios acerca del sábado sea desconsiderado.

“Acuérdate del sábado, para consagrarlo. Trabaja seis días, y haz en ellos todo lo que tengas que hacer, pero el día séptimo será un día de reposo para honrar al Señor tu Dios. No hagas en ese día ningún trabajo, ni tampoco tu hijo, ni tu hija, ni tu esclavo, ni tu esclava, ni tus animales, ni tampoco los extranjeros que vivan en tus ciudades. Acuérdate de que en seis días hizo el Señor los cielos y la tierra, el mar y todo lo que hay en ellos, y que descansó el séptimo día. Por eso el Señor bendijo y consagró el día de reposo.” (Ex: 20: 8-11)

El decálogo es la palabra usada para designar los diez mandamientos de la ley de Dios. Ocho mandamientos comienzan con la palabra ‘no’, y es irónico el hecho de que el mandamiento del Sábado en Éxodo 20: 8 es el único de los diez mandamientos que comienza con la palabra ‘recuerda’, pero es justamente el que las personas tratan de olvidar.

Por lo tanto, la ley dominical anuncia un momento en que las leyes humanas instituiran el domingo como un día santo en lugar del sábado de la Biblia, será una versión del viejo decreto promulgado por Constantino en Roma el 7 de marzo del año 321, el así llamado Edicto de Constantino.

¿CUÁNDO OCURRIRÁ?

Esta profecía no estipula una fecha específica, sino que habla sobre el escenario social y político que lo precede. Lo más impresionante es que todo esto se hará bajo una perspectiva cristiana. Los Estados Unidos de América, país protestante, figurará como el responsable de promulgar esa ley, no sólo infligiendo a todos la custodia del domingo en honor de la familia, sino que obligará a todos a transgredir el sábado, bajo la penalidad de prohibir comprar y vender. Este evento se describe en el Apocalipsis:

“y que ninguno pudiese comprar ni vender, sino el que tuviese la marca o el nombre de la bestia, o el número de su nombre.” (Ap. 13:17)

¿QUÉ ES LA MARCA DE LA BESTIA?

La marca de la bestia se refiere a una condición de opresión económica y religiosa en el tiempo futuro, y será algo fruto de la unión entre iglesia y estado bajo la égida del nuevo orden mundial.

“Y se le permitió infundir aliento a la imagen de la bestia, para que la imagen hablase e hiciese matar a todo el que no la adorase. Y hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiese una marca en la mano derecha, o en la frente” (Ap. 13: 15,16)

El escenario es el siguiente:

“Cuando las iglesias principales de los Estados Unidos, uniéndose en puntos comunes de doctrina, influyan sobre el estado para que imponga los decretos y las instituciones de ellas, entonces la América protestante habrá formado una imagen de la jerarquía romana, y la inflicción de penas civiles contra los disidentes vendrá de por sí sola.” (Elena G. de White – El Conflicto de los Siglos, p. 439)

“Merced a los dos errores capitales, el de la inmortalidad del alma y el de la santidad del domingo, Satanás prenderá a los hombres en sus redes. Mientras aquel forma la base del espiritismo, este crea un lazo de simpatía con Roma. Los protestantes de los Estados Unidos serán los primeros en tender las manos a través de un doble abismo al espiritismo y al poder romano; y bajo la influencia de esta triple alianza ese país marchará en las huellas de Roma, pisoteando los derechos de la conciencia.” (Idem, 574)

Entonces, el domingo es la marca de la Bestia?

Todavía no, por qué no existen leyes imponiendo su observancia. Cuando estas leyes se pongan en vigor, es decir, cuando el decreto dominical sea aprobado, ahí sí, guardar el domingo implicará recibir la marca de la bestia.

“Pero los cristianos de las generaciones pasadas observaron el domingo creyendo guardar así el día de descanso bíblico; y ahora hay verdaderos cristianos en todas las iglesias, sin exceptuar la católica romana, que creen honradamente que el domingo es el día de reposo divinamente instituido. Dios acepta su sinceridad de propósito y su integridad. Pero cuando la observancia del domingo sea impuesta por la ley, y que el mundo sea ilustrado respecto a la obligación del verdadero día de descanso, entonces quien transgreda el mandamiento de Dios para obedecer un precepto que no tiene mayor autoridad que la de Roma, honrará con ello al papado por encima de Dios: rendirá homenaje a Roma y al poder que impone la institución establecida por Roma: adorará la bestia y su imagen. Cuando los hombres rechacen entonces la institución que Dios declaró ser el signo de su autoridad, y honren en su lugar lo que Roma escogió como signo de su supremacía, ellos aceptarán de hecho el signo de la sumisión a Roma, “la marca de la bestia”. Y solo cuando la cuestión haya sido expuesta así a las claras ante los hombres, y ellos hayan sido llamados a escoger entre los mandamientos de Dios y los mandamientos de los hombres, será cuando los que perseveren en la transgresión recibirán “la marca de la bestia”.  (Idem, p. 449)

“El tiempo de angustia está por llegar para el pueblo de Dios. Será entonces cuando se promulgará el decreto prohibiendo comprar o vender a los que guardan el sábado del Señor, y que los amenazará con castigos, y aun la muerte, si no observan el primer día de la semana como día de reposo.” (Eventos de los Ultimos Días, página 261)

Y los que se nieguen serán tenidos como enemigos del bien y del orden, así como Elías fue llamado “perturbador de Israel” (1Rey 18:17)

¿QUÉ HAGO?

Le recomiendo que lea el libro El Conflicto de los Siglos que se ocupa de este problema a fondo, apoyado en el marco del pasado, presente y futuro de manera impresionante y reveladora.

La preparación necesaria para hoy está sobre la necesidad de mudarse al campo cuanto antes, teniendo en vista que la aprobación del decreto dominical sumergirá al mundo en la mayor crisis ya vista en la tierra, y la única seguridad para el pueblo de Dios estará en la fuga hacia las montañas.

“Cuando el decreto promulgado por los diversos príncipes y dignatarios de la cristiandad contra los que observan los mandamientos, suspenda la protección y las garantías del gobierno y los abandone a los que tratan de aniquilarlos, el pueblo de Dios huirá de las ciudades y de los pueblos y se unirá en grupos para vivir en los lugares más desiertos y solitarios. Muchos encontrarán refugio en puntos de difícil acceso en las montañas.” (Eventos de los Últimos Días, 264)

“En las fortalezas de las montañas, en las cuevas y guaridas de la tierra, el Salvador revela su presencia y su gloria. Un poco más de tiempo, y el que ha de venir vendrá y no tardará. Sus ojos, como llama de fuego penetran en las prisiones bien custodiadas para buscar a los que están ocultos, porque sus nombres están escritos en el libro de vida del Cordero. Esos ojos del Salvador están por encima de nosotros, a nuestro alrededor, y ven toda dificultad, disciernen todo peligro, y no hay lugar donde no puedan penetrar, no hay aflicciones o sufrimientos de su pueblo que escapen a la simpatía de Cristo” (Idem, p. 281)

Pero desgraciadamente, la mayoría de los adventistas espera el decreto dominical para, al final, consagrarse y abandonar el mundo. ¿Habrá tiempo para eso, después de la salida del decreto?

“¿Qué estáis haciendo, hermanos, en la gran obra de preparación? Los que se unen con el mundo reciben su molde y se preparan para la marca de la bestia. Los que desconfían de sí mismos, se humillan delante de Dios y purifican sus almas obedeciendo a la verdad, son los que reciben el molde celestial y se preparan para tener el sello de Dios en sus frentes. Cuando se promulgue el decreto y se estampe el sello, su carácter permanecerá puro y sin mancha para la eternidad. Ahora es el momento de prepararse. El sello de Dios no será nunca puesto en la frente de un hombre o una mujer que sean impuros. Nunca será puesto sobre la frente de seres humanos ambiciosos y amadores del mundo. Nunca será puesto sobre la frente de hombres y mujeres de corazón falso o engañoso. Todos los que reciban el sello deberán estar sin mancha delante de Dios y ser candidatos para el cielo. Avanzad, mis hermanos y hermanas. Puedo escribir sólo brevemente acerca de estos puntos en este momento y llamar simplemente vuestra atención a la necesidad de preparación. Escudriñad las Escrituras por vosotros mismos a fin de comprender la terrible solemnidad de la hora actual.” (Testimonios Seletos, vol. 2, p. 70)

El desenlace será glorioso…

“Al final de la lucha, toda la cristiandad quedará dividida en dos grandes categorías: la de los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús, y la de los que adoran la bestia y su imagen y reciben su marca. Si bien la iglesia y el estado se unirán para obligar a “todos, pequeños y grandes, así ricos como pobres, así libres como esclavos”, a que tengan “la marca de la bestia” (Apocalipsis 13:16, VM), el pueblo de Dios no la tendrá. El profeta de Patmos vio que “los que habían salido victoriosos de la prueba de la bestia, y de su imagen, y del número de su nombre, estaban sobre aquel mar de vidrio, teniendo arpas de Dios”, y cantaban el cántico de Moisés y del Cordero. “(Apocalipsis 15: 2, 3). (El Conflicto de los Siglos, p 443)

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