¿Qué significa la “Lluvia temprana” y la “Lluvia tardía”?

La lluvia temprana y tardía, se utilizan en la Biblia como un termino simbólico del derramamiento del Espíritu Santo. Estos términos están relacionados con la temporada de lluvias anuales de Palestina.

La lluvia temprana caía durante el otoño en el momento de sembrar la tierra asegurando así la cosecha de invierno. Sin esta lluvia la semilla no podía germinar, por lo que era necesaria la lluvia para llevar a cabo la semilla.

La lluvia tardía caía durante las primeras semanas de la primavera antes de la cosecha, era necesaria para hacer que la plantación madurase para la cosecha.

Simbólicamente, la lluvia temprana significa el derramamiento del Espíritu Santo, que aconteció a principios de la iglesia primitiva (Hechos capítulo 2). Esta manifestación del Espíritu Santo vino para germinar la semilla del Evangelio que se estaba siendo sembrada.

La Lluvia Tardía es el derramamiento del Espíritu Santo se manifiesta en los últimos días de la historia de la tierra y preparará el terreno para la cosecha que Cristo realizará en su segunda venida.. Creemos que la lluvia tardía es un evento futuro. Sin embargo, es posible que recibamos forma individual “salpicaduras” de esa lluvia.

La lluvia temprana capacitó a los apóstoles para realizar su obra prodigiosa.

La lluvia tardía será uno de los mayores acontecimientos de la historia de la iglesia. Tiene dos propósitos principales: a) Fortalecer al pueblo de Dios para enfrentar el tiempo de angustia y estar de pie durante las siete plagas. b) Capacitar a la iglesia para dar la última advertencia a este mundo caído (terminar la obra de la predicación). La promesa de la lluvia tardía (don del Espíritu Santo) se le dio a los cristianos bajo condiciones especiales.

Necesitamos sentir nuestra pecaminosidad, someternos completamente a Dios y buscar con fe y oración el poder del Espíritu Santo. La lluvia temprana necesita ser experimentada hoy para que estemos en condiciones de recibir la lluvia tardía . Esta experiencia se consigue ahora por la confesión y el abandono de todo pecado. Es necesario estar dispuesto a ser usado y guiado por el Espíritu; eliminar todas las discusiones y despojarse por completo a sí mismos.

La gran pregunta ahora es la siguiente: ¿qué estamos haciendo o permitiendo que Dios haga, para que venga sobre nosotros la lluvia tardía y luego Cristo regrese a la tierra para llegar al reino de los cielos?

Comenta con Facebook

Loading Facebook Comments ...

Pin It on Pinterest