Lección Adultos Segundo Trimestre 2017 “Apacienta a mis Ovejas: 1 y 2 Pedro”

Lección Adultos Segundo Trimestre 2017 "Apacienta a mis Ovejas: 1 y 2 Pedro"Lección de Escuela Sabática Adultos para el Segundo Trimestre del año 2017, titulada: “APACIENTA A MIS OVEJAS”: 1 Y 2 PEDROleccion-adultos-primer-trimestre-2017-el-espiritu-santo-y-la-espiritualidad

Las Lección de Escuela Sabática:

Lección de escuela sabática para adultos para el segundo trimestre de 2017. 
  • 1. La persona de Pedro
  • 2. Una herencia incorruptible
  • 3. Un real sacerdocio
  • 4. Relaciones sociales
  • 5. Vivir para Dios
  • 6. Sufrir por Cristo
  • 7. Líderes siervos
  • 8. Jesús en los escritos de Pedro
  • 9. Ser quien uno es
  • 10. Profecía y Escritura
  • 11. Falsos maestros
  • 12. El día del Señor
  • 13. Temas principales de 1 y 2 Pedro

APACENTAR A LAS OVEJAS

Dado que nuestro estudio de este trimestre se centra en 1 y 2 Pedro, estaremos leyendo las palabras de alguien que estuvo con Jesús en la mayoría de los momentos importantes de su ministerio. Pedro también llegó a ser un líder prominente entre los primeros cristianos. Estos factores, por sí solos, hacen que valga la pena leer sus epístolas. Sin embargo, estas cartas cobran un interés adicional dado que estaban dirigidas a iglesias que vivían tiempos difíciles: enfrentaban persecución desde afuera, y el peligro de falsos maestros que surgirían desde adentro.

Pedro advierte que, entre las cosas que estos falsos maestros promoverán, estará la duda en cuanto a la segunda venida de Jesús. “¿Dónde está la promesa de su advenimiento?”, dirán, “porque desde el día en que los padres durmieron, todas las cosas permanecen así como desde el principio de la creación” (2 Ped. 3:4). Hoy, casi dos mil años después, conocemos la realidad de esa acusación, ¿verdad?

Además de la advertencia de Pedro acerca de los falsos maestros, el sufrimiento que enfrentaban las iglesias es un tema recurrente en sus epístolas. Estos padecimientos, dice Pedro, reflejan los sufrimientos de Jesús, quien tomó nuestros pecados sobre su cuerpo cuando murió en la Cruz (1 Ped. 2:24). Pero las buenas nuevas son que la muerte de Jesús trajo nada menos que la libertad de la muerte eterna causada por el pecado, así como una vida de justicia aquí y ahora en aquellos que confían en él (1 Ped. 2:24).

Pedro dice que Jesús no solamente murió por nuestros pecados sino también regresará a la Tierra y traerá el juicio de Dios (2 Ped. 3:10-12). Pedro enfatiza el hecho de que la expectativa de juicio debería tener implicaciones prácticas importantes en la vida del creyente. Cuando Jesús regrese, destruirá todo pecado y limpiará la Tierra con fuego (2 Ped. 3:7). Entonces, los cristianos recibirán la herencia que Dios ha estado reservando para ellos en el cielo (1 Ped. 1:4). Pedro tiene palabras sumamente prácticas sobre cómo deberían vivir los cristianos. Primero y más importante de todo, los cristianos deberían amarse unos a otros (1 Ped. 4:8). Pedro resume su argumento diciendo: “Finalmente, sed todos de un mismo sentir, compasivos, amándoos fraternalmente, misericordiosos, amigables” (1 Ped. 3:8).

Las epístolas de Pedro también son una proclamación ferviente del evangelio, el mensaje central de toda la Biblia. Después de todo, si hay alguien que conoce la gracia salvadora del Señor, es Pedro. Este Pedro, que tan abierta y crasamente negó a su Señor (aun con maldiciones), diciendo: “No conozco al hombre” (Mat. 26:74), es el mismo a quien Jesús más tarde dijo: “Apacienta mis ovejas” (Juan 21:17). Estas dos epístolas son un ejemplo de que Pedro hizo exactamente eso: apacentó las ovejas del Señor.

Y, por supuesto, cualquier parte de ese apacentamiento incluirá la gran verdad de la salvación por la fe en Cristo, un tema que tan poderosamente proclamó su compañero de labores, el apóstol Pablo. Esta es la verdad de la gracia de Dios; y Pedro lo sabía no solamente por teoría, o como una doctrina, sino porque había experimentado en carne propia la realidad y el poder de esa gracia.

Tal como lo escribió Martín Lutero en su comentario sobre Pedro: “Por consiguiente, esta epístola de San Pedro es uno de los más grandes libros del Nuevo Testamento, y es el evangelio verdadero y puro. Pues Pedro hace también lo mismo que Pablo y todos los evangelistas, al inculcar la verdadera doctrina de fe, cómo nos ha sido dado Cristo, quien quita nuestros pecados y nos salva”.–Commentary on the Epistles of Peter and Jude, pp. 2, 3.

Jesús le dijo a Pedro que apacentara a sus ovejas. Nosotros estamos entre esas ovejas. Alimentémonos.

Robert K. McIver creció en Nueva Zelanda y trabajó durante la mayor parte de su carrera en el Colegio de Avondale, Australia, donde enseña Biblia y Arqueología. Es autor de varios libros, entre los que se encuentran The Four Faces of Jesus [Los cuatro rostros de Jesús] y Beyond the Da Vinci Code [Más allá del código Da Vinci].

Fuente Adult Bible Study Guide

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