Tamaño de la Letra: Disminuir- Aumentar+
  • RSS
  • Facebook
  • Twitter
¿Como recibir los materiales en Facebook?
Dale clic al siguiente enlace y aprende como recibir nuestras notificaciones en Facebook: Clic Aquí

Rebautismo

El martes, agosto 21, 2012 No comments

Rebautismo 

El rebautismo se menciona específicamente sólo en un pasaje bíblico (Hech. 19:1-7), donde el apóstol Pablo lo apoya para un grupo de unos doce (12) creyentes que habían sido bautizados en el bautismo de Juan, que era el bautismo de arrepentimiento. Pero, además del arrepentimiento, el bautismo cristiano está asociado con el claro y personal entendimiento de un compromiso con el evangelio, con las enseñanzas de Jesús y con la recepción del Espíritu Santo. Con esta mayor comprensión y compromiso, era aceptable que fueran rebautizados.

Rebautismo de conversos provenientes de otras comuniones cristianas. Con esa orientación bíblica, las personas de otras comuniones cristianas que abrazan el mensaje adventista del séptimo día pueden, si lo desean y si fueron antes bautizadas por inmersión, solicitar ser rebautizadas. Los siguientes ejemplo sugieren que en esos casos el rebautismo puede no ser requerido. Evidentemente el ejemplo citado en Hechos 19 fue un caso especial, porque se dice que Apolos había recibido el bautismo de Juan (Hechos 18:25) pero no hay registro alguno de que haya sido rebautizado. Y, aparentemente, algunos de los apóstoles recibieron también el bautismo de Juan (Juan 1:35-40), pero tampoco hay registro de un subsecuente bautismo. 

Sin embargo, sobre la base de la aceptación de nuevas y significativas verdades, Elena de White apoya el rebautismo cuando el Espíritu induce al nuevo creyente a pedirlo. Esto está de acuerdo con el pensamiento desarrollado en Hechos 19. Las personas que previamente experimentaron creer en el bautismo deben evaluar su nueva experiencia religiosa y determinar si el rebautismo es para ellos deseable. No se los debe urgir a rebautizarse. “Este [el rebautismo] es un tema acerca del cual cada individuo debe decidir concienzudamente en el temor de Dios. Este tema debe ser presentado cuidadosamente con espíritu de ternura y amor. Además, el deber de instar no pertenece a uno, sino a Dios; dad a Dios una oportunidad de obrar con su Santo Espíritu sobre la mente, de manera que la persona se convenza perfectamente y esté satisfecha de dar este paso avanzado” (El evangelismo, p. 274)

Apostasía y rebautismo. Aunque es evidente que la apostasía existía MIEMBROS DE IGLESIA 43 en la iglesia apostólica (ej. Heb. 6:4-6), la Escritura no menciona nada en cuanto a la cuestión del rebautismo. Elena de White apoya el rebautismo cuando los miembros cayeron en apostasía, y vivieron de tal manera que la fe y los principios de la iglesia fueron violados públicamente. Entonces deben, en caso de que se conviertan de nuevo y soliciten ser aceptados otra vez como miembros, entrar a la iglesia como al principio, mediante el bautismo. 

“El Señor pide una reforma decidida. Y cuando un alma en verdad se ha convertido de nuevo, debe ser bautizada otra vez. Renueve ella su pacto con Dios, y Dios renovará su pacto con ella” (El evangelismo, p. 275).

Claramente, a lo que se refiere aquí no es a un recurrente reavivamiento en la experiencia del creyente, sino a un radical cambio de vida (véase El evangelismo, pp. 273-275)

Rebautismos inapropiados. Sobre la base de la enseñanza bíblica y los lineamientos de Elena de White, el rebautismo debe ocurrir sólo en circunstancias especiales y debe ser relativamente raro. Administrarlo repetidamente, o sobre una base emocional, hace que se pierda el significado del bautismo y representa una mala comprensión de la gravedad y significación que la Escritura le asigna. Un miembro cuya experiencia espiritual se enfrió necesita un espíritu de arrepentimiento que lleva al reavivamiento y la reforma. Esta experiencia será seguida por la participación en la ordenanza del lavamiento de los pies y de la Cena del Señor para significar renovada limpieza y compañerismo en el cuerpo de Cristo. Por lo tanto, el rebautismo no es necesario. 

Apropiadamente aplicado, el bautismo llega a ser la avenida de entrada en la iglesia. El bautismo es fundamentalmente el voto de entrada al convenio salvífico de Cristo, entendiendo que es permanente, y debe ser tratado como una gozosa y solemne bienvenida a la familia de Dios.

Si tiene problemas con las diferentes descargas que aquí le ofrecemos, diríjase al siguiente enlace que le servirá como guía: ¿Cómo Descargar?
4/5 – 27

Comenta con Facebook:


0 Comentarios:

Publicar un comentario en la entrada